home

search

Capítulo 08

  El Demonio

  Han pasado ya dos semanas desde el incidente, Lash quedó inconsciente con la explosión y muy herido por lo que estuvo un par de días sin despertar, los del pueblo al escuchar los estruendos de la superficie decidieron salir a investigar para encontrarse con la sorpresa de que ya no quedaba prácticamente ningún florable y que el gran santuario verde ahora era una antorcha gigante, la llama tardó casi un día entero en apagarse, todos celebraron la victoria y comenzaron los arreglos para volver a su antigua ciudad de Oreo.

  Ahora Lash se encontraba en una camilla en un puesto medico, estaba en la cueva de abajo, había despertado hace unos minutos, estaba vendado casi completamente y su expresión se encontraba vacía, frente a él, el anciano miraba al suelo y apretaba sus pu?os con una expresión de tristeza.

  —No puedo creerlo... Pensé que solo estaba perdido y que habías sido tu él que quemó el árbol, ese ni?o... —algunas lágrimas salieron de sus ojos y se las limpió rápidamente—, él nos salvó a todos... Es definitivamente un héroe.

  —?Por qué... tenía que morir para convertirse en uno? —preguntó Lash con voz apagada.

  —No lo se... Nadie sabe porque pasan las cosas en esta vida —habló el anciano fingiendo una sonrisa—, al menos... Ya se encontró con sus padres.

  (...)

  Un par de días después ya Lash se encontraba recuperado así que decidió salir a la parte de arriba, le sorprendió ver que muchos ya habían reconstruido las casas y limpiado todo, el pueblo ya estaba tomando forma de nuevo y quedando incluso mejor que como estaba debajo de la tierra, ahora tenían luz natural, aire, un bonito cielo, plantas y criaturas que rondaban alrededor. Se sentían libres.

  Le hicieron un funeral a Mick en honor de su valentía ya que su sacrificio fue el que le devolvió la esperanza al pueblo y para celebrar también esa victoria organizaron un festival especial donde le rendirían homenaje todos los días.

  —Estos son algunas provisiones que te ayudaran en tu viaje —el anciano le entregó a Lash una mochila más grande que la que tenía con varias frutas y verduras para comer, además de agua potable—. ?Te quedarás para la celebración de hoy?

  —No lo se... He perdido demasiado tiempo aquí, necesito continuar mi viaje —habló Lash rascándose la nuca.

  —Venga, sólo será una noche más, ma?ana en cuanto amanezca podrás marcharte —le puso una mano en el hombro y sonrió—, Mick hubiera querido que te quedaras, te lo mereces por habernos ayudado.

  —Bueno... —suspiró y esbozó una peque?a sonrisa—, esta bien, pero sólo esta noche.

  Y así llegó la noche, todos adornaron el pueblo con guirnaldas y antorchas, colocaron varios puestos de comidas, la cual ahora era más abundante gracias a que podían recurrir a los recursos naturales, además de varios juegos divertidos y musica.

  Lash aun estaba algo deprimido por la muerte de Mick, pero el festival hizo que se olvidará un poco de eso, cantar y bailar con los demás lo distrajo de sus problemas y le sacó una sonrisa. La comida estaba exquisita y era muy bueno en varios juegos como el de disparar al blanco con una flecha o pescar, gracias a sus habilidades físicas.

  Finalmente la noche cayó y con ella el fin del festival, así el chico tuvo un momento de alegría en aquel lugar que le recordaba a los días que pasó con su maestro...

  (...)

  Al otro día Lash se levantó desde temprano, quería visitar un último lugar antes de irse, ese era la tumba de Mick, la hicieron justo en el lugar que murió, el que ahora era El Gran Santuario Quemado. Cuando estaba llegando, el chico vio a una figura humana frente al gran árbol calcinado, se acercó despacio visualizándola mejor.

  Pudo notar que era una mujer, al estar de espalda solo veía su piel que era de un color extra?o, parecía un verde claro casi blanco, además tenía un pelo verde de una tonalidad mas oscura como un verde musgo que era largo y ondulado, parecía tener vida ya que las ondulaciones daban un efecto de movimiento continuo. Este era bastante extenso llegando al suelo, y además traía puesto un vestido largo gris viejo y rasgado y andaba descalza.

  —Mi peque?a ni?a... —Lash se acercó escuchando lo que balbuceaba— ?Qué fue lo que te hicieron esos monstruos? Quien iba a pensar que te causarían tanto dolor, pude sentir tus gritos a kilómetros de distancia y encima se ponen a celebrar tu muerte, son unos insensibles —notó como ponía las manos en su cara y sollozaba.

  Lash pensó que se refería a Mick, pero era demasiado extra?o, hablaba en término femenino y además decía cosas como que escuchó sus gritos a distancia, acaso le hablaba a ?El árbol?

  —Tu... —habló la extra?a mujer dejando de llorar, Lash sintió un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo, no podía mover las piernas y gotas de sudor caían por su frente, sentía algo extra?o y peligroso de esa persona—. Tu fuiste quien le hizo esto... —La mujer retorció su cabeza girando su cara hasta ver al chico, tenía una sonrisa aterradora, grandes ojeras negras debajo de sus ojos los cuales eran de color esmeralda la pupila, pero el globo completamente negro, además no tenía lágrimas a pesar de que hace un rato parecía llorar—. ?Verdad?

  Lash se asustó demasiado con esa expresión, sus ojos de color extra?o y esa sonrisa escalofriante le provocó terror por todo el cuerpo, sin dudarlo desenvainó su katana al momento y retrocedió un par de pasos casi por instinto.

  —Ohhh ?Tienes miedo? Es normal, soy aterradora —se giró completamente ladeando la cabeza a un lado—. ?Sabes? Traje a mi peque?a a este pueblo para que se alimentara, ella tuvo varios hijitos, todos ellos se reprodujeron rápido, estaban muy felices con sus alimentos, pero... Tenías que llegar tu... Pude sentir como dos humanos la amenazaron, uno de ellos esta muerto, pero el otro... Le causaste mucho dolor a sus hijos, ahora yo te causaré a ti jejejejeje.

  Soltó una risa escalofriante y sus cabellos comenzaron a moverse más frenéticamente, dos de ellos se estiraron atacando sorpresivamente al chico. él no se esperaba un ataque como este, pero su cuerpo reaccionó a tiempo y los esquivó echándose a un costado, pero no terminó ahí, a su espalda ambos cabellos tomaron una forma extra?a, es como si sus puntas formaran una boca con dientes que se movieron por si solas directo hacia el chico, esta vez cortó ambos con su katana en un tajo rápido hacia arriba. Luego sintió el instinto asesino a sus espaldas y se giró rápidamente notando miles de estos cabellos extra?os atacándolo.

  Lash estaba muy asustado y sorprendido, no sabía que hacer con claridad, su cuerpo se movía esquivando los ataques y cortándolos, reaccionaba así por sus reflejos. Pero... Del suelo salieron dos de estos cabellos extra?os y mordieron sus piernas pegándolas al suelo, al mismo tiempo dos más se enredaron en sus brazos y lo jalaron contra este dejándolo amarrado sin poder moverse.

  —Ustedes los humanos matan y maltratan a las pobres plantas —la mujer se acercó despacio hacia el chico que peleaba por liberarse—, mi peque?a sólo se estaba alimentando para poder crecer, ustedes hacen lo mismo con cualquier ser vivo, pero con ellas más porque no se pueden defender, ahhhh, pero cuando viene una que si puede entonces gritan y lloran como cobardes que son —acercó su cara sin cambiar su expresión siniestra y demente.

  Lash dejó de luchar por soltarse y suspiró, sus nervios se calmaron y entonces gritó de repente:

  —?? Un ni?o que no había visto el cielo nunca en su vida también merecía morir?!

  Esto sorprendió a la mujer haciendo que tomará una expresión de sorpresa, en ese momento... Apareció uno de los soldados de la aldea por detrás de la mujer girando su lanza con gran rapidez logrando cortar su cabello, para ser preciso el que estaba enterrado en el suelo que agarraba a Lash, este no desaprovechó la oportunidad y en un segundo se puso de pie de un salto lanzando un corte de abajo hacia arriba con su katana hacia la fémina.

  Esta reaccionó con sorpresa y se echó hacia atrás lo más rápido que pudo pero recibió un corte un poco profundo que iba desde su pecho hasta el comienzo del cuello soltando sangre, pero esta era de color verde.

  —Esa sangre... No se lo que seas... Pero no eres humana —habló el chico, ya no estaba tan asustado, había logrado calmarse.

  —Es un demonio —apareció a su espalda otro soldado de la aldea—, nunca pensé ver uno en persona, se dice que existen criaturas en el mundo que superaron el nivel de su propia especie, logrando incluso parecerse a los humanos, esas criaturas especiales fueron llamadas demonios, nadie sabe como es posible que tengan esa forma humana o porque son tan fuertes que nadie ha podido derrotarlos, sólo saben que son peligrosos y que si ves a uno... Lo mejor es correr todo lo que puedas, si mal no recuerdo, existen actualmente seis de estos seres, y esta debe ser... La Demonio de Planta Medusa.

  —Ahhhh como duele —la llamada demonio comenzó a rechinar sus dientes repetidas veces teniendo una expresión de enojo—, no hay nada que odie más que los malditos humanos, son tan...molestos.

  Uno de los soldados embistió contra la mujer con su lanza para estocarla, pero esta la sujeto con una de sus manos sin mucho esfuerzo.

  —?Tonto alejate de ahí, nunca podrías hacerle nada tu sólo! —gritó su compa?ero, pero fue muy tarde.

  En un segundo la mano con la que sostenía la lanza comenzó a deformarse, tomó un tono verde más oscuro y se convirtió en una especie de boca gigante echa de lianas con varios colmillos e incluso una lengua, este envolvió por completo al soldado y sólo se pudieron escuchar desde su interior los gritos de dolor y sufrimiento emitidos por este, luego escupió su cadáver putrefacto con la armadura y la lanza completamente oxidadas.

  Lash estaba impactado, esto no era nada comparado con lo que había lidiado antes, era completamente diferente, ya no sabía si se trataba de una criatura o un humano nunca pensó verse en este tipo de situación. No sabía que hacer, sentía que si corría igualmente lo alcanzaría y lo mataría, además que en la única dirección que podría correr es hacia Oreo y no quería que esa bestia llegara allá o mataría a todos.

  —Lash... —habló el guardia y este lo miró, vio que sus brazos temblaban y que estaba sudando pero su mirada mostraba mucha determinación mirando al frente—, sal por el costado de la aldea, si atraviesas un callejón entre las casas llegaras a una cascada, podrás escapar por ahí.

  Unauthorized use: this story is on Amazon without permission from the author. Report any sightings.

  —Espera no puedo dejarte ?Vas a morir! —dijo Lash pero el soldado lo miró muy intensamente.

  —No permitas que la muerte de mi compa?ero sea en vano, esa cosa va a por ti, una vez escapes de su alcance la aldea... Estará a salvo, ya nos salvaste una vez, hazlo de nuevo.

  —Tsk maldita sea —Lash protestando salió corriendo guardando su katana en la funda.

  La demonio lo vio y se abalanzó a gran velocidad, pero fue interceptada por el soldado, este giró su lanza en circulo evitando que pase y comenzó a lanzar estocadas mientras gritaba con rabia.

  El chico corrió todo lo que pudo hasta que encontró el callejón que mencionó el soldado pero... Frenó en seco al ver algo caer del cielo, era él cadáver putrefacto del soldado... Este aun estaba medio consciente pero no hablaba solo emitida un agudo sonido de dolor.

  Lash se giró y efectivamente detrás de él estaba aquella monstruosa mujer con una sonrisa sádica.

  —?Ven y paga por lo que le hiciste a mi hija! —gritó con fuerza enviando sus cabellos directos a atacar al chico.

  él esquivó uno que iba hacia su cara y luego corto los otros moviendo su katana de un lado a otro, en ese momento unos aldeanos que estaban detrás se abalanzaron sobre la mujer. Esta se defendió con sus brazos transformándolos en esas horribles bocas de antes devorándolos.

  —?Lash vete! —gritó el anciano que salió también a la pelea—. ?Vamos a ganarte tiempo corre!

  —No no no no —dijo desesperado el chico viendo con terror como los aldeanos morían a manos de aquella criatura—. ?Qué hacen? Dejen... Dejen de pelear... No quiero... Que mueran... —Estaba entrando en pánico no podía respirar correctamente y sentía un fuerte dolor en el pecho.

  —?Oye! —El anciano agarró al impactado chico y le sacudió los hombros para que este lo mirará, al hacerlo sonrió—, todo esta bien, estaremos bien, sobrevivimos a cadáveres de plantas, podremos con esto, somos un pueblo fuerte y sobreviviente, tu tienes que buscar a tu hermana, no puedes dejar que tu camino acabe aquí, no tienes permitido morir.

  Esta frase trajo a Lash devuelta pero el anciano se aprovechó y lo empujó hasta llegar a la esquina de un precipicio al final del callejón haciendo que cayera de este. El chico sorprendido gritó con sus fuerzas y... Su última imagen fue ver al anciano sonriendo siendo devorado por una gran boca monstruosa, luego cayó al agua y quedó inconsciente por él impacto.

  (...)

  Al recobrar la conciencia salió rápido del agua a unas piedras en la orilla, tosió y escupió un poco de agua, luego miró a su alrededor y vio que se había alejado demasiado de la aldea.

  Golpeó el suelo con sus pu?os y gritó con fuerza hasta quedarse sin aliento, lágrimas salieron de sus ojos y cayeron mezclándose con la sangre de sus nudillos.

  —Mick... Lo siento... Yo... Arruiné todo... tu sacrificio yo... No pude mantenerlos a salvo... A ninguno... —lloró desconsolado, casi sin poder hablar, adolorido, por largo rato hasta desahogarse.

  (...)

  Después de aquello Lash siguió su camino sin mirar atrás, estaba perdido, pero no tardó en encontrar otra aldea y otra y otra y otra, en todas preguntó por la descripción de su hermana y su nombre además también investigó sobre los ladrones que la habían secuestrado, pero no habia conseguido avance ninguno.

  Después de todo un a?o de largas búsquedas, su cuerpo era un poco más grande y robusto, pero seguía teniendo el porte de un adolescente, su pelo estaba desali?ado y había crecido demasiado, lo suficiente para llegar a su espalda baja.

  Había estado rastreando a los bandidos y finalmente había encontrado una pista, una aldea peque?a con tan sólo cientos de habitantes, era conocida por ser el refugio de los bandidos, ladrones y asesinos de la zona que se hospedaban ahí para estar seguros y descansar.

  El chico pensó que era un buen lugar y que ahí estarían, nunca olvidaría la cara de esos malditos. Sin más llegó a dicha aldea, tuvo que escabullirse ya que eran muy cuidadosos con quien entraba, así que entro a escondidas, se mantuvo oculto en todo momento mientras espiaba a los aldeanos. El cazar animales rápidos y astutos le fue de mucha ayuda para mejorar su sigilo, con los humanos Sería más fácil.

  Llegó la noche, Lash se infiltró en una caba?a, allí habían varios tipos jugando dominó, todos vestían ropas viejas y algo sucias y tenían unos fusiles y cuchillos.

  —Esas armas son peligrosas —pensó Lash—, pueden disparar bolas de pólvora, mi papá me habló de ellas.

  se fijó bien en los 5 tipos que habían ahí, él que más resaltaba era uno con dientes de oro y sin cabello, tenía un pa?uelo rojo amarrado en el brazo derecho, al momento lo reconoció, era el jefe de los bandidos que se llevaron a su hermana, estaba a punto de salir para atacarlo, pero se detuvo al ver que empezaron a hablar.

  —Oye la chica que encontramos hoy se vendió rápido —habló uno de ellos que era más gordo que el resto, tenia el cabello marrón y corto.

  —Seeeee, antes nos demorábamos más. ?Recuerdan a la ni?a? ?Qué edad tenía cuando la encontramos? ?5 o 6 a?os? —empezó a hablar el jefe—. La tuvimos aquí hasta que tuvo 11, luego pudimos venderla.

  Lash comenzó a pensar en su hermana, escucharlos hablar de ella de esa forma empezaba a enojarlo, definitivamente eran ellos.

  —Seeeee —habló otro más flaco con el cabello rubio encrespado—, por suerte logramos venderla al reino de Cleotracia.

  —?Cleotracia? Eso queda al otro lado del mundo —comentó otro de cabellos negros largos cayendo en sus hombros.

  —Seeee era un extranjero que buscaba damas de compa?ía, así que se la llevó hacia ese lujoso reino —explicó el jefe mientras se limpiaba los dientes de oro.

  —Cleotracia, así que ahí esta —pensó Lash y rápido sintió alivio, al menos ahora tenía un objetivo a donde ir, estaba al otro lado del mundo, sería un viaje largo, pero no imposible, Lash sonrió aliviado por al fin saber algo de su hermana.

  —Increible, supongo que las vírgenes se venden muy bien allá —habló el pelinegro riendo.

  —?Virgen? —comentó el jefe con una sonrisa aterradora que imitaron sus otro tres compa?eros excepto el pelinegro—. ?Quién dijo que se la llevaron virgen?

  La sonrisa en la cara de Lash desapareció, en cambio se mostró sorprendido e impactado, algo en su cabeza comenzó a quebrarse.

  —?Eh? —fue todo lo que dijo él pelinegro.

  —Jaaaaa no pudimos evitarlo, luego de tenerla aquí tanto tiempo a pesar de ser peque?a estaba teniendo un buen cuerpo —el rubio empezó a masajear su pecho simulando unos senos.

  —No pudimos resistir la tentación, teníamos que cobrar de alguna manera el tiempo que gastábamos en cuidarla —habló el más gordo.

  —Ahhh la verdad me asusté mucho el primer día, soltó mucha sangre y se desmayó, pensé que la habíamos matado —dijo el jefe sobando su cabeza—, pero no —sonrió—, ella aguantó... Unas dos semanas más.

  —Y no solo nosotros, dejamos que los demás bandidos se desquitaran con ella y así le sacábamos un poco de dinero —de nuevo explicó el gordo.

  —Jaaaaa que bueno que logramos arreglarla antes de que la compraran, estaba en muy mal estado y así no nos pagarían nada por ella —volvió a intervenir el jefe.

  —Ustedes son... —estaba diciendo el pelinegro cerrando el pu?o y luego golpeó la mesa fuertemente y empezó a reír a carcajadas—. ?Son increíbles! Enserio, ojalá hubiera estado aquí, espero que la siguiente que consigamos me dejéis probarla.

  Todos comenzaron a reír despavoridos hasta que el jefe se detuvo un momento limpiándose las lágrimas por la risa y miró al que no había hablado, detrás de él había alguien... En ese momento un destello paso demasiado rápido y... La cabeza del sujeto cayó sobre la mesa impactando y sorprendiendo a todos.

  —??Pero qué rayos?! —el jefe y todos los demás se levantaron rápidamente para coger sus armas, en ese momento el sujeto frente a ellos... Era Lash... alzó su pierna y dio una patada al costado de la mesa girándola de lado y luego la volvió a patear en dirección al rubio aplastándolo contra la pared para luego atravesarle la cabeza con la katana.

  En ese momento los otros tres salieron corriendo de la caba?a tomando direcciones distintas, el chico ahora mismo estaba en un estado de trance, sus venas se sobresalían de su cuerpo y su respiración era muy agitada, demasiado, su corazón latía a toda velocidad y sus ojos estaban inyectados en sangre, miró su katana manchada, era la primera vez que tenía sangre humana en ella, había matado a dos hombres ahora mismo pero... Otro pensamiento llegó a su mente.

  —?Qué estuve haciendo... Todo este tiempo? —sabía que los bandidos eran culpables por hacerle eso a su hermana pero... Más culpable era él.

  Rápidamente salió de la casa envuelto en furia, afuera estaba el más gordo juntó con un par de bandidos más, todos tenían escopetas apuntando al chico.

  —?No se quien seas, pero te metiste en el lugar equivocado! —gritó el bandido dando la se?al para que todos disparen.

  Lash agitó su espada eufóricamente bloqueando todas las balas de pólvora que iban hacia él, luego se abalanzó contra los bandidos a la derecha y le cortó la cabeza a uno de un corte, fue a donde estaba otro, este se bloqueo con su arma pero Lash le dio un fuerte pu?etazo en toda la cara tumbándolo al suelo y luego lo apu?aló, recibió más disparos a su espalda, uno le dio en el hombro, pero no le dolió, al contrario, esto sólo lo estimuló más, se impulsó de un salto a toda velocidad contra el gordo y paso por debajo de su arma cortándole sin problemas una pierna haciendo que se cayera, luego decapitó a dos que estaban detrás de él y al tercero le hizo un corte de X en el pecho desangrándolo, al girarse vio al sujeto en el suelo sin poder levantarse, temblando de miedo y con su arma apuntándolo.

  Entonces una escena vino a su cabeza, era de su hermana gritando y llorando mientras esos cuatro tipos abusaban de ella, la golpeaban y la maltrataban, aunque no vio lo que pasó, su mente creo la escena y esto sólo hizo que su sangre ardiera más, impulsandose, lanzando varios cortes hacia el sujeto, aunque con uno ya lo había matado, en un momento detrás de él, aparecieron más bandidos, con escopetas y sables, otra imagen vino a su cabeza, su hermana siendo usada como un juguete para entretener a los asquerosos que llegaban al pueblo, la sangre, las lágrimas, el dolor, todo podía verlo, podía sentirlo.

  Entonces gritó, un grito que destrozó sus cuerdas vocales hasta más no poder, eso lo impulsó y por fin algo se quebró en su cabeza, su cordura... Embistió contra el ejército de bandidos y comenzó una masacre sin fin, ni el filo de las espadas, ni las balas de las escopetas lo detenían, su fuerza y velocidad eran sobrehumanas, parecía como si bailara, un baile atroz y sangriento.

  Finalmente encontró al final del ejército al de cabello oscuro, este se defendió de sus ataques con un sable, logró bloquearlo y esquivarlo, pero era inútil. Lash había cazado monstruos y bestias más fuertes y más hábiles, unos simples humanos no eran rival para él, en un momento desarmó a su enemigo cortándole ambas manos de un solo corte y luego le rajó la cabeza al medio de un tajo recto.

  Ya solo quedaba uno, el jefe, estaba huyendo, saltando por los tejados, Lash lo vio y le pareció ridículo intentar escapar de un depredador como él. En un momento salió disparado corriendo estando a la par del sujeto, le lanzó su látigo amarrando la pierna del bandido y halándolo con fuerza hasta caer a la carretera justo frente a él. Este asustado intentó ponerse de pie con un cuchillo en mano pero... En un segundo sus dedos fueron cortados dejando caer él arma y gritando de dolor.

  —Mientras yo estaba en otro lado, riendo y disfrutando...ustedes... Ustedes abusaron de ella —decía Lash acercándose— ?Qué clase de hermano soy? ?Cómo podía reírme, llorar, o disfrutar de cualquier cosa? Ella... Ella... —una última imagen vino a su cara era la de su hermana con una expresión vacia, lágrimas pasaban por sus mejillas, pero no mostraba sentir nada —Yo no...merezco sonreír... Y tu no mereces vivir.

  Le encajó la katana en su entrepierna provocando un gran grito de dolor y luego la subió poco a poco cortando su piel hasta llegar a su abdomen mientras el otro gritaba y suplicaba por piedad, pero él no se detuvo, le abrió el abdomen al medio, hasta que los gritos de su víctima ya no se escuchaban...

  Sintió un ruido a su espalda y se giró rápidamente agitando la karana, pero la detuvo al ver de que se trataba, era una peque?a ni?a que lloraba desconsolada, en ese momento vio a su hermana de peque?a y eso hizo que volviera en si, vio su cuerpo todo ensangrentado y se asustó, la ni?a salió corriendo asustada y él simplemente la dejó ir, cayó arrodillado al suelo, pensando en lo que había echo...

  (...)

  Cuando salió de la aldea, caminó sin rumbo hasta llegar a un peque?o lago, allí se encontró con una carroza que pasó por un camino soltando unos folletos, uno cayó a sus pies y lo tomó en sus manos, era un cartel de "se busca", lo que ponía lo sorprendió.

  "se busca vivo o muerto a El Demonio de La Luna Roja"

  El nombre lo sorprendió y vio que en otra parte decía que se acusaba por haber echo una masacre en una aldea de bandidos.

  Había ocurrido un mal entendido, la ni?a le había dicho a unos soldados sobre el autor de la masacre, pero lo describió como un monstruo y no humano, esto hizo que ahora Lash fuera considerado como el séptimo demonio existente en el mundo y una amenaza para este.

  Ahora tenía que tener más cuidado que nunca, el dibujo mostraba su pelo largo y andrajoso, así que tenía que cambiar. Se metió al lago para limpiarse la sangre y con su propia katana cortó su cabello.

  Lash ahora había dejado atrás una etapa de su vida y estaba listo para empezar una nueva, sabía lo que tenía que hacer y esta vez lo haría bien, salvaría a su hermana y el mismo se prometió no mostrar sus emociones, porque no tenía derecho de hacerlo...

  Continuará...

Recommended Popular Novels